Archivo de la etiqueta: religion

Brahmanes, la clase sacerdotal

Conforman la casta más elevada del hinduísmo. El rol que les corresponde es el sacerdotal, razón por la cual dominaron la sociedad hindú especialmente entre los años 1500-500 a.C. En el pasado fueron considerados como dioses entre los hombres (o incluso como dioses de dioses, como lo afirman las Leyes de Manu. Según este libro, los brāhmanas tenían el poder de hacer y deshacer dioses según su deseo, puesto que eran los señores de la creación y del dharma (la religión).

A diferencia de otras partes de la India, los brahmanes en Rajasthan tuvieron que conformarse con una posición secundaria. El Rajasthan era una región peligrosa donde se dieron mucho las invasiones y el saqueo, por lo que siempre fue más necesario  un buen guerrero que cualquier tipo de intelectual de la época. Además de sacerdones, los brahmanes también realizaron labores en las diferentes cortes reales como administradores del Estado.

Actualmente, la casta de los Brahmanes conforma una pequeña minoría que solo conserva su influencia y prestigio en ámbitos tradicionales, aunque sus ocupaciones se limitan a la vida monástica, la enseñanza del sánscrito y el cuidado de los templos u otras prácticas religiosas.

Ver también el p0st sobre las castas: El sistema de castas

Anuncios

El sistema de castas

Según wikipedia, Casta (en sánscrito varna significa literalmente ‘color’ (visto como una cualidad) se corresponde a una forma de estratificación social establecida, en forma tradicional y prescriptiva, por el hinduismo en la India, la cual clasifica a las personas dentro de la sociedad en cuatro grandes grupos.

Según el Hinduismo, todos los seres humanos fueron creados a partir de Brahma, un ser supremo, y dependiendo de la parte del cuerpo de donde fueron creados se clasifican en las diferentes castas. Estas cuatro castas o varnas son:

  1. Los Brahmanes (sacerdotes) son la casta más alta, que se supone salieron de la boca de Brahmā.
  2. Los Chatrias (clase político-militar), que salieron de los hombros.
  3. Los Vaishias (comerciantes, artesanos y agroganaderos), que se formaron de las caderas.
  4. Los Shudras (esclavos), que provienen de los pies.

Esta todo relacionado con la pureza, de tal forma que las clases mas altas son las mas puras y es por eso que salen de la cabeza de Brahma. A medida que se va descendiendo en el cuerpo se ve perdiendo pureza. La casta a la que pertenecen las personas definen su estatus social, con quién se pueden casar y el tipo de trabajos que pueden realizar. Por supuesto los Brahmanes miran con desprecio a los Chatrias … y que decir a los Shudras.

Existe también otra “clase” de personas que no estan incluidos dentro de las varnas, los Dalits (parias) o intocables. Tradicionalmente han sido relegados a las peores labores, tan discriminados son que no pueden tomar agua del mismo río o pozo de una persona que pertenezca a una casta. En algunas partes de la India aparte de los intocables, existía una casta de personas “invisibles”, que únicamente podían salir a la calle de noche.

Los jatis son subcastas dentro de una misma casta. Son unidades endógamas y en la práctica se cuentan por millares repartidas por toda la India.

Dentro del sistema de castas los únicos y limitados derechos de la mujer solo pueden alcanzarse a través de su rol de esposas en otro núcleo familiar, pero jamás desde el rol de hijas.

La base de toda la moral hindú está en la idea de que cada ‘varna’ o casta, tiene sus propias reglas de vida o “senda del deber” (dharma). Al morir el cuerpo, el alma afronta su destino transmigrando a un ser inferior o superior (karma). Quienes siguen fielmente la “senda del deber”, dharma, se encontrarán un poco más altos en el cuerpo de Purusha en la próxima reencarnación. La violación de “la senda del deber”, dharma, lleva a un descenso en la próxima reencarnación del alma, hacia el rango de paria o incluso a la reencarnación en un animal.

 


SADUS: Místicos, vagabundos y ascetas

Los sadus son místicos mendigos vagabundos y ascetas de la India que llevan una vida sumamente austera, los cuales abandonan la vida materialista al NO obtener la felicidad que normalmente cualquier mortal busca, para sumirse así al camino de la espiritualidad… Dependen de la generosidad de otros para incluso alimentarse, de tal forma que un puñado de arroz que se le pueda dar a un sadu, puede valer una plegaria a Dios que contribuya a la salvación de nuestra propia alma.

Todo sadu renuncia a las posesiones materiales. Son personas que abandonan completamente la vida mundana, para pasar al resto de sus días en peregrinaciones que los llevan de un sitio a otro, de un templo a otro templo, siempre en búsqueda de una meta superior: la salvación y felicidad espiritual. Se trata de una vida de exploración, de averiguación, de búsqueda, en donde las preocupaciones mundanas interfieren con el progreso espiritual.  Como deben deshacerse de toda posesión material que no sea lo absolutamente necesaria, la ropa se reduce a un pedazo de tela en algunos casos y en otros, sobretodo entre los más ortodoxos, ni si quiera se lleva el pedazo de tela. Hay algunos sadus que se pasean totalmente desnudos no solo en la tradicional Calcuta, si no hasta en la mismísima capital de la India, Nueva Delhi, por haber en ese país una total tolerancia hacia todo tipo de práctica espiritual. También hay ocasiones, durante ciertos festivales religiosos, en donde los sadus se desnudan totalmente en una procesión que termina con una limpieza en el río más sagrado de la India: el Ganges. La desnudez de los sadus es un visible expresivo simbólico de su renunciación materialista. También hay un número grande de sadus mujeres (saduweenies), pero estas, al contrario de los hombres y por el peso de las convenciones sociales, no llegan a la desnudez total; Por lo tanto, tampoco pueden aspirar al perdón total.

Sin embargo, la renuncia de lo material no basta y además practican distintas formas de austeridad y mortificación llevando una vida ascética. Por lo tanto, la posesión de propiedades, el placer de la compañía del sexo opuesto y la acumulación de dinero deben eliminarse. Para  otros sadus, la salvación del alma sólo se puede lograr mediante actos de ascetismo extremo realizando acciones que vallan más allá de los poderes mentales normales y que hagan enfocar la mente hacia la luz espiritual que es Dios. ¡Es este el verdadero final del camino! Tienen la firme convicción de que al poder dominiar las necesidades del cuerpo a través de la mente, perfeccionan la disciplina necesaria para concentrarse en una total meditación y así lograr la difinitiva salvación a través de los espiritual.

Por ello, los sadus han realizado proezas de ascetismo en demostraciones de poder que han adquirido sobre la mente y la habilidad de concentrarse en lo espiritual. Hablar, para algunos de ellos, se considera una distracción. Creen seriamente que el hablar es una pérdida de tiempo, de energía para el cuerpo y la mente a través de la respiración ,por lo que hay sadus que enmudecen durante 5, 10, 15 años e incluso, toda su vida. Hay sadus que se creen en la necesidad de realizar actos que ayuden a la mente superar todo tipo de problema físico. Hay algunos que se mantienen de pie, sin sentarse ni acostarse, durante toda una década aunque se les permite inclinarse sobre una vara, hasta formar un ángulo de 60º en relación al suelo. Como es de esperarse, las piernas se les hinchan y la circulación se les entorpece, por lo que se hacen masajear por sus acompañantes en sus peregrinajes. Igualmente hay sadus que ayunan durante largísimo tiempo, abusando de la capacidad de sus cuerpos hasta el punto de la inanición. Otras medidas de la más rígida austeridad y muy practicada por estos ascetas, es el dormir sobre camas de espinas o clavos y el meditar durante largos períodos encima de frigidísimos glaciares en las altas montañas del Himalaya, sobretodo en la zona de origen del sagrado Ganges.

Pero no todo es sufrimiento y dolor para ellos. De hecho, los sadus interactúan entre sí de tal forma que el observador se lleva la impresión de estar frente a diversas cofradías de hermandad entre ellos. Estas se distinguen unas de otras con marcas que llevan en la frente y existen reglas de conductas internas entre ellos que aunque nunca se hayan escrito, se respetan cabalmente. De hecho, quizás los sadus parecen mucho más felices que la mayoría de los hindúes: Tienen los ojos más brillantes, hacen gestos más elocuentes y tienen una sonrisa más amplia que cualquier otro. Pero los sadus no son seres perfectos, porque al existir en ellos su condición humana, también habrán algunos fracasos o desvíos en sus caminos. ¿Por qué tendrían que ser ellos totalmente inmunes a las tentaciones de este mundo? Lo importante es que se esfuerzan por llegar a la meta espiritual y que creen en ella.