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Marwari y jains, la clase comerciante

Como de costumbre, la economía del estado de Rajasthan depende principalmente de sus comerciantes, que a menudo eran más ricos que los propios gobernantes. El Marwaris se originó en la región de Marwar (ahora conocido como Jodhpur) en la zona central del Rajasthan, aunque este término también se refiere a personas que originalmente pertenecían a las áreas de Jaipur , Sikar, Jhunjhunu , Bikaner , Pali , Jalore, Nagaur y algunas zonas adyacentes. El término tiene una connotación geográfica, por lo que puede haber un granjero Marwari, como un comerciante, de Rajput, unos brahmanes, y así sucesivamente.

A los comerciantes y agricultores marwaris se los puede encontrar por toda la India, que han emigrado en busca de negocios. Muchas personas de diferentes castas marwari han emigrado fuera de la India en busca de negocios, que tras sus  éxito han hecho que el término “Marwari” se use como una manera de referirse a un hombre de negocios. Incluso hoy en día, forman parte de la mayoría de las principales empresas y familias industriales del país. Sin embargo, los marwaris a pesar de su riqueza han sabido mantenerse de forma discreta por su lealtad y respeto hacia los gobernantes a los que sirvieron. sus havelis (casas) elaboradamente pintadas nunca entraban en competencia con los lujosos palacios de la clase real. Era su manera de expresar su agradecimiento a los príncipes y reyes que habían cumplido, una y otra vez, otorgándoles el título de Tazimi Sirdars. Durante el medievo ninguna persona podía llevar puesto oro a excepción de algunas castas, e incluso a estas pocas castas tampoco se les permitía llevar otro en los pies, salvo a las señoras. Un tazimdar no solo puede llevar oro en los pies sino que además puede hacerlo delante del rey, un privilegio que sólo tiene el círculo inmediato a la familia real.

Los jain forman la otra comunidad mercantil de la india. Disfrutaron de gran influencia en las cortes de los gobernantes de Rajput y, a menudo desempeñaron un papel político importante. A pesar de ser conocidos por  la  austeridad en sus estilos de vida, sus templos y havelis en Jaisalmer tienen en su haber los trabajos de piedra más delicados y grandiosos  entre los palacios de la región.

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Rajput, la clase guerrera

Valientes y caballerosos, los Rajputs fueron los gobernantes de su tierra por largo tiempo, y las leyendas medievales y los actos de valentía que realizaron aún se cantan en Rajasthan. Los gobernantes de Rajput fueron grandes mecenas de las artes y artesanías y Rajasthan todavía se jacta de algunos de los mejores ejemplos de arquitectura que surgieron durante su reinado.  Todavía observan estrictamente su religión y ofrecen sacrificios a sus dioses y diosas con el fin de apaciguarlos y complacerlos.

Han demostrado ser formidables enemigos.  Se levantaron en contra de la élite de la región y la única razón de su caída puede atribuirse a las rivalidades entre clanes y las guerras intestinas que a menudo se produjeron en el camino de ofrecer una oposición conjunta a las fuerzas invasoras.  Sin embargo, los Rajputs han sabido servir en los ejércitos de sus gobernantes y adquirir la tierra como compensación, no sólo como un pago por sus servicios, y a menudo porque compartían un vínculo amistoso y leal con los reyes a los que servían.

Se consideran a sí mismos descendientes de uno de los grupos guerreros gobernantes de la casta guerrera chatria de la India, especialmente del Norte de la India. Los rajput alcanzaron preeminencia entre los siglo VI y XII, y hasta el siglo XX gobernaron en aplastante mayoría en los estados de Rajasthan y Saurathra, donde se fundaron la mayoría de estados principescos. Durante el dominio británico, el gobierno los aceptó y los reclutó en su ejército. En la actualidad, el Rajasthan es el hogar de la mayoría de los Rajput, aunque, demográficamente, la población rajput y los antiguos estados rajput se han extendido por el subcontinente, especialmente en el norte y centro de la India. Se encuentran poblaciones en Himachal Pradesh, Jammu, Punjab, Uttaranchal, Madhya Pradesh, Bihar, Gujarata, Maharastra y Uttar Pradesh.


Los Rhom

Presente en todas las naciones del occidente, comúnmente conocidos como gitanos, cigány, zíngaros, etc., su nombre verdadero es Rom (o mejor Rhom) para la mayoría de los grupos y Sinti para los demás. El término español “gitano” parece ser una corrupción de egiptano, aplicado a este pueblo por la creencia errónea de que procedía de Egipto.

El pueblo gitano, encuentra en la India la huella más antigua de su origen. Todas las investigaciones señalan el estado de Rajastan como la región de donde provienen, aunque otros precisan que es un poco más al sur, ya casi en el estado de Gujarat y otros que un poco más al norte, ya en la frontera con Pakistán. Algunos también apuntan hacia cierto parentesco con los afganos que huían de las invasiones musulmanas. La similitud lingüística entre el romaní y el hindú es evidente. Pero la realidad es que a pesar de todas estas teorías el misterio sobre el origen del pueblo gitano continua.

Pero no todos los gitanos dejaron la India para viajar por el resto del mundo. En el noroeste del país la leyenda continua y dentro del contexto de tolerancia que se respira en la India, los gitanos siguen reuniéndose en clanes familiares donde cada uno desarrolla su función particular, ya sea artística o ritual y perfectamente distinguible por los colores, tatuajes y abalorios. En caravanas de carros tirados por bueyes atraviesan el desierto del Thar y se instalan en tiendas cerca de las ciudades para poder realizar sus diferentes actividades, ya sean mendigos, poetas, cantores, juglares ó místicos.

Frecuentaban la corte, los príncipes, las mansiones de los nobles. Estaban presentes en los ejércitos, donde eran figuras familiares, que cantaban sus pregones sobre los héroes del pasado, ironizaban y ridiculizaban la cobardía del enemigo para hacer sonreír y levantar la moral a los soldados. Fueron fundamentales en la transmisión y propagación de sus santos a través de sus representaciones y de sus cantos. En el comercio de piedras preciosas y otras riquezas también desempeñaron un papel muy importante. En la música, Los Gitanos de Rajastan, acompañan durante las fiestas de los pueblos, los diferentes acontecimientos que se producen, los matrimonios, los nacimientos. El canto es rítmico y melódico, habla del amor, del heroísmo de las baladas épicas. El lirismo poético y el ritmo de la declamación caracterizan su esencia vocal. Fruto de una antigua tradición oral, las canciones de Rajastan son como su propia vida, destacando la preparación de la tribu para su marcha. El eco de sus sonidos se imponen en el silencio del desierto, roto por el acarreo de los búfalos que tiran de los carromatos y por el viento que borra sus huellas en la arena. Los instrumentos son los mismos instrumentos arcaicos y populares, representantes ancestrales del folklore musical de Rajastan donde la enseñanza se trasmite de padres a hijos y guarda intacta la herencia de las tradiciones tribales del desierto del Thar.

Cada danza es sagrada y se realiza por algún acontecimiento especial o referido a las divinidades. Las ropas están muy cuidadas y diseñadas de forma particular para cada danza. Son vestidos majestuosos que se iluminan con el rayo del sol, llenos de perlas y espejos, que forman un bellísimo mosaico de colores. Su espectáculo es un rico musical que combina la cultura árabe, hindú y gitana donde los músicos ponen ritmo a una feria que incluye danza, números de circo, malabares con fuego, teatro simbólico.Y cuando llega la noche, las voces se apagan lentamente como el fuego del campamento. Las canciones fluyen de forma espontanea al mismo ritmo que marca el paso de los camellos, hipnóticas como el movimiento de las serpientes, regocijantes como la alegría de la propia gente. Su lirismo poético refleja la paz, y la variedad que mora en los ritmos hindúes. (Fuente: Oriente en Occidente)