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Taj Mahal

Si hay un monumento conocido en la India, que trasciende sus fronteras sin ningún tipo de dificultad, ese es el Taj Mahal. Este grandioso mausoleo se localiza en Agra, ciudad situada a orillas del río Yamuna, en el estado de Uttar Pradesh. Está aproximadamente a 200 km de Delhi, y aunque no es uno de nuestros destinos preferentes en nuestro viaje, cómo ir a la India y no ver el Taj Mahal. Lo veremos, sí, después de ver el Parque Nacional de Corbett, de camino a otro parque nacional, Ranthambore.

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Varanasi

Mark Twain escribió que Varanasi no sólo era más antigua que la historia, la tradición e incluso la leyenda, sino que las doblaba en edad a las tres juntas. Podría decirse que Varanasi es la Meca de los hindúes, pero sería mucho más justo decir que Meca es la Varanasi de los musulmanes. Conocida por tres nombres, Kasi (La Ciudad de la Luz), Benarés (Libre de Pecado) y Varanasi, el más moderno, que significa La que purifica las culpas, es para los hindúes garantía de salvación eterna.

Situada junto al río Ganges en el estado de Uttar Pradesh, Varanasi es una de las siete ciudades sagradas del hinduismo aunque su influencia religiosa trasciende al propio hinduismo y su sacralidad se mantiene tanto para el jainismo como para el budismo. La categoría de ciudad santa proviene de la creencia de que una de las cuatro cabezas del dios Brahmá consiguió descansar al llegar a esta ciudad. Además, según la mitología hinduista, la mano izquierda de Satí (la esposa del dios Shiva, que se suicidó prendiéndose fuego) cayó en esta ciudad, teniendo cada una de estas divinidades su propio templo.

La ciudad sagrada es un centro de peregrinación donde se cree que cada inmersión en el río sirve para expiar los pecados. Lanzar las cenizas de un cadáver, a su vez, rompe con el ciclo de las reencarnaciones del difunto. Montones de peregrinos llegan a la ciudad en busca de la paz redentora que ofrece la diosa Ganga y son centenares los ancianos que deambulan por las calles esperando el toque de gracia que los llevará al descanso eterno. Vida y muerte se mezclan en este río donde se pueden ver niños jugando a la pelota mientras esquivan algún cuerpo surcando sus aguas sagradas.

Aunque la Varanasi antigua está cruzada por un laberinto de callejuelas llenas de sorpresas, templos, faquires, mendigos, vagabundos, exhibicionistas, etc., que hacen muy entretenido perderse por ellas, el espectáculo está en los ghats. El amanecer es el mejor momento para visitarlo, la luz es mágica, la multitud realiza sus baños purificadores, aunque se debe tener mucho respeto y cuidado en no sacar fotos a los ghats crematorios, donde el simple hecho de ver una cámara fotográfica puede acarrear importantes conflictos.

Cada una de estas escalinatas (hay más de cien ghats), construidas en el siglo XVIII, tiene un nombre y una función especial. Los ghats de Manikarnika y Harischandra son los crematorios principales. El ghat Asi es el más alejado río arriba, es uno de los cinco ghats especiales en los que los peregrinos deben bañarse por orden en el mismo día. El orden es: Asi, Dasaswamedh, Barnasangan, Panchganga (se cree que convergen cinco ríos sagrados) y por último Manikarnika. El peregrinaje completo, conocido como Panchkosi (16 kilómetros) lleva seis días de visitas rituales a 108 lugares sagrados y también comienza en Asi sangay y termina en Manikarnika.

La puja (ceremonia) al Ganges diariamente se celebra a las seis de la tarde. Abrumadores tañidos de campanas, frenéticos aplausos, canto de mantras y trazos de círculos de fuego frente al río, alivian a uno el hartazgo que provocan escenas cotidianas en los callejones de Varanasi.

Andar por Varanasi es un menú completo para el olfato, cremaciones, incienso, excrementos, biriani, samosas, curry, asados, hierbas aromáticas… La riqueza de aromas y colores se mezclan en un sinfín de tonalidades y constituye toda una aventura perderse entre el bullicio de sus estrechísimas calles para acabar en un ghat en el atardecer y presenciar uno de sus rituales sagrados con fuegos y pétalos lanzados al río.

Otros lugares que ver:

  • Gran Mezquita de Aurangzeb
  • Templo de Tusi Manas
  • Templo Dorado de Vishwanath
  • Sarnath
  • Templo de Durga comúnmente conocido como el Templo del Mono (Monkey Temple) debido a la gran cantidad de simios que lo han convertido en su hogar

Web de la ciudad de Varanasi: Varanasicity


Jaipur

Jaipur es la capital del estado de Rajasthan, antiguamente llamado Rajputana, siendo además una de las ciudades de creación más recientes del estado de Rajastán, ya que su fundación data de 1727 y es capital del estado desde 1956. Es el centro financiero y centro comercial de este estado y cuenta con una población de 2´7 millones de habitantes (2003). Los rajput eran unos guerreros que defendieron sus tierras hasta morir por ellas.

La ciudad fue construida en el año 1728 por el maharajá Jai Singh II, del que debe su nombre, gobernante de Amber, quien trasladó la capital a esta ciudad. En Rajastán, el rosa es tradicionalmente el color de la hospitalidad, pero la pintura sobre los edificios sólo ha sido obligatorio desde que la ciudad fue puesta a punto para la visita del príncipe

Alberto de Inglaterra en 1905. En el corazón de la Ciudad Rosa se encuentran los monumentos más famosos de Jaipur:

Destaca la ciudad por su famoso Palacio de los Vientos (construido en el año 1799), llamado así por sus 593 celosías de piedra por las que soplaban los vientos del este. En su interior también se puede admirar el “Palacio de la Ciudad”. Es el antiguo Palacio del Maharajá, un recinto grande rodeado de patios con varios edificios a cual más llamativo.

El observatorio de Jantar Mantar es uno de los cinco observatorios astronómicos construidos en la India por el maharajá Jai Singh.  Situado en el centro de la ciudad, data del año 1728 y en él se pueden calcular con exactitud la hora solar, la posición de los planetas, sus ascendientes…

El Rambagh Palace es un antiguo palacio del siglo XIX, reconvertido hoy día, a hotel; uno de los más lujosos de toda la India. Jardines, fuentes, arcos ricamente ornamentados, música continua de fondo por todo el hotel; un ambiente típicamente oriental que trae a la memoria aquellas películas ambientadas en la época en que la India era colonia británica. Uno de los mejores restaurante de toda la India está en este hotel: el Polo.

El Fuerte Amber es una de las visitas más típicas de la ciudad. Y sobre todo, el transporte hasta él. Lo más clásico es alquilar un elefante y subir a sus lomos hasta arriba. Amber es una impresionante fortificación que se eleva majestuosa sobre una colina junto a un lago. Las vistas desde cada una de sus ventanas es impresionante.

Fuerte Amber

En la primera plaza central, donde dejamos los elefantes, es curioso observar la gran cantidad de monos salvajes que existen paseándose a sus anchas entre los turistas.

La entrada del Fuerte tiene unos bajorrelieves preciosos, y una figura de su dios Ganesh la domina. Pero si hay algo que destaca por todo el Fuerte son sus celosías, desde donde las mujeres hindúes podían mirar sin ser vistas.

Frente al observatorio de Jantar Mantar, se encuentra el “Palacio de la Bienvenida”, del año 1900, que actualmente alberga una gran colección de tejidos antiguos, trajes reales y armas. En el museo se pueden encontrar unas preciosas dagas de oro con empuñaduras de cristal; fusiles para montadores de camellos, y además, las ollas de plata maciza más grandes del mundo.

Al sur de las murallas de la Ciudad Rosa, el visitante puede pasear por los jardines Ram Niwas, el zoológico y el Museo Albert Hall. Además, no hay que perderse los ordenados bazares, en los que encontrar artesanía tradicional, tejidos bordados, joyas y una excelente selección de piedras preciosas y metales del país.


Rajastán

Este video de poco más de 6 minutos de Lonely Planet resume muy bien aquellos destinos más interesantes o importantes del Rajastan, aunque obviamente no están todos los que son. Con él nos podemos hacer una idea de lo que veremos, aunque como dice Emilio, no de lo que sentiremos (para eso está el viaje).